¿A qué juego jugamos?

Miren una foto de ustedes, ambos forman una solo ser y se llama PAREJA, ¿para que forman pareja? Podrán decir muchas respuestas, todas guían a la misma intención: SER FELICES y por lo general es lo que prevalece cuando iniciamos la relación y  estamos enamorados.

Lo paradójico es que SER FELICES es un deseo desde la conciencia, pero la pareja acuerda reglas de manera inconsciente sin percatarse de las mismas.  Todas surgen del Paradigma del Bienestar, se relacionan entre si desde sus virtudes, en común unión  sin percatarse como lo hacen y que actitudes proactivas desarrollan. Aprenden a relacionarse como NOSOTROS SOMOS felices los DOS,  ganar es  ganeMOS,  aprender es aprendeMOS, aceptar es aceptarNOS tal y como somos.

Sin darnos cuenta como, pasamos a jugar otro juego: TENER LA RAZON, y las reglas proceden del Paradigma del Malestar. Es importante reconocer que nos sucede a todos los que formamos pareja. Las reglas de este juego también surgen de manera inconsciente y desde el miedo: YO necesito ser FELIZganar es SI YO GANO,  el otro esta ROTUNDAMENTE EQUIVOCADO,  EL OTRO es quien debe cambiar.  Cada vez que jugamos a Tener la Razón la pareja (NOSOTROS) sin importar quien gane, siempre pierde.

¿Te has sentido identificado con algo parecido? ¿A qué juego juegan?, Se puede aprender a Ser feliz en pareja para que sea sostenible en el tiempo,  así lo hicieron Luis y Mónica, que vivieron la experiencia de coaching  para pareja, decidieron aprender AMAR  conscientemente y  se dieron cuenta, que es más importante SER FELIZ que tener la razón para construir un camino de dicha en su relación siempre de la mano de Dios.

¿Les gustaría darse cuenta cómo están operando en su relación de pareja?

Estamos organizando un Webinar  y nos gustaría que participaran!

Está pendiente a nuestras redes sociales para información sobre el día.

Coméntanos, ¿Qué temas te gustaría que fuera abordado?

Al Jugar a Tener la Razón, puede que gane Yo o que ganes Tú, pero la Pareja, el nosotros PIERDE

Las Rocas

Un profesor colocó en su escritorio un frasco grande junto con rocas del tamaño de un puño y preguntó:¿Cuántas piensan que caben en el frasco?
Cuando las introdujo hasta colmar el frasco preguntó:¿Está lleno? Todos sus alumnos gritaron : SI!
Entonces virtiió arena en el franco que se filtraba entre los espacios..¿Está lleno? Mientras los estudiantes debatían la respuesta tomó una jarra de agua que virtio completa y el frasco aún no rebosaba.. Bueno ¿qué hemos demostrado?
Luego de un largo silencio explicó el profesor: esta lección nos enseña es que si no colocas las rocas grandes primero, nunca podrás colocarlas
Es tiempo de apreciar las Rocas Grandes que nos sostienen: Vida, Fe, Salud, Familia… ¿cuáles son tus rocas?

Calma… disfrutemos del amor

(The New York Times)

¿Acaso el secreto del amor duradero es tomárselo con calma? ¿Con mucha mucha calma?

La generación milénial está poniendo a prueba esa teoría, optando por lo que la antropóloga biológica Helen Fisher llama “amor lento”. Los estudios muestran que los milénials están saliendo menos, tienen menos sexo y se casan mucho más tarde que cualquier generación anterior, y la próxima generación parece estar siguiendo sus pasos.

Estos cambios han provocado nerviosismo entre algunos expertos que especulan que la cultura de los encuentros sexuales fugaces, la ansiedad, el tiempo de pantalla, las redes sociales y los padres helicóptero nos han dejado con una generación incapaz de sentir intimidad y compromiso (la revista The Atlantic declaró recientemente que estamos en medio de una “recesión sexual”).

Solteros en la Era Digital

El amor en los tiempos de Tinder

Los cambios tecnológicos, internet, las redes sociales, y varias cosas más han cambiado mucho la sociedad . El uso de las nuevas tecnologías ha fomentado el individualismo, incluso en las relaciones interpersonales. Quienes tienen más de 30 años y no cuentan con un compañero sentimental estable o han pasado por un divorcio, buscan por medio de aplicaciones como Tinder satisfacer necesidades emocionales o sexuales de forma más inmediata. El concepto de amor romántico, ha cambiado.

Si no se pretende un compromiso real, las aplicaciones podrían ser un espacio adecuado sin embargo los estudios observan que los usuarios demandan honestidad, aunque éste no sería el medio precisamente más honesto, entonces, cuando se concreta una cita suelen haber desencuentros porque los involucrados van con expectativas que regularmente no se cumplen.

La ventaja de estas nuevas tecnologías es que de manera rápida se logra acceso a un menú amplio de personas probablemente compatibles.

Lo más importante de resaltar es que tanto hoy como ayer, y a pesar de la modernidad, los seres humanos procuramos relaciones que nos brinden pasión, protección, confianza, comunicación, apoyo, ternura y cariño.

Amor y Suerte: ¿Es el amor una cuestión de suerte?

Cuando hablamos de amor, muchas veces pensamos en “no tener demasiada suerte” o “cuanta suerte tienen algunos”. La realidad es que el amor no se basa en la suerte, sino en las decisiones que se toman entorno a compartir y estar con alguien. No es producto del azar, casualidad o fortuna.

El entablar una relación conlleva tiempo y muchos ingredientes lejanos a la suerte.

Puede ser cuestión de suerte el que conozcas a alguien, el que salgas con alguien, incluso que por suerte o casualidad te topes con esa persona importante para ti en más de una oportunidad. Pero el amor netamente, no es cuestión de casualidad, de hecho no es común decir: me enamoré de casualidad.

Nuestra vida entera se basa en decisiones, simples y complejas, como decidirse a entablar una relación y amar.

La suerte en el amor es parte de un mito, dependerá de lo que decidamos al momento de conocer a una persona y recorrer un camino juntos.